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El hierro es uno de los minerales más importantes tanto para la población en general como para los atletas y muy particularmente para las mujeres maratonistas, en quienes toma una especial relevancia. |
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La anemia es la última manifestación de la insuficiencia crónica de hierro y ésta sobreviene tiempo después de agotadas las reservas. El cuerpo contiene entre 2.5 a 4 grm de este importante mineral, pero lo podemos encontrar de tres maneras:
1. Forma funcional, forma parte de otros compuestos cumpliendo funciones específicas.
2. Depósito, almacenado en algunos órganos.
3. Circulante, es decir, en la sangre en forma de transferrina.
Entre el 70 al 80% se encuentra como un componente funcionalmente activo, predominantemente combinado con la Hemoglobina en los glóbulos rojos (85%), este componente incrementa el transporte de oxígeno en la sangre.
El 12% del hierro funcional se encuentra formando parte de la mioglobina, pequeñas cantidades de hierro de los citocromos, sustancias que facilitan la transferencia de energía dentro de la célula.
Alrededor del 20% del hierro se encuentra almacenado en órganos como el hígado, el bazo y la médula ósea.
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Los deportistas deberían asegurarse de consumir alimentos ricos en hierro para obtener tanto el hierro que tiene actividad funcional, como para evitar que las reservas se repleten. Aquellas personas que por diversas circunstancias tienen una inadecuada ingesta o mala absorción del mineral, podrían sufrir una reducción importante de la hemoglobina de los glóbulos rojos, lo cual conllevaría al aparecimiento de anemia por déficit de hierro, cuyos síntomas se mencionan a continuación.
Palidez, sueño, cansancio, estomatitis, anorexia, glositis (irritación de la lengua), piel seca, pica ( deseo por consumir sustancias como tierra, etc), disnea (Dificultad para respirar), fatiga.
El hierro puede ser eliminado a través de la orina, sudor y la descamación epitelial, pérdidas que son consideradas normales y alcanzan a ser de 1miligramo por día. Sin embargo en las mujeres estas pérdidas pueden ser mayores y llegar a ser unos 0.5 miligramos por decilitro extra, debido a la menstruación.
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Funciones del hierro
1. Transporte del oxígeno desde los pulmones hacia los tejidos, a través de la formación de los glóbulos rojos. Ayuda al músculo a obtener energía.
2. Participa en innumerables reacciones enzimáticas del organismo, de allí que su deficiencia podría provocar una amplia variedad de problemas.
El aporte de hierro se da a través de la dieta, una dieta promedio aporta entre 12- 20 miligramos por decilitro, de los cuales apenas un 10% - 15% se absorbe, mientras que el resto será eliminado por las heces, por lo tanto el aporte diario de este mineral deberá ser 10 veces los requerimientos de un individuo. |
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La disponibilidad de hierro para ser absorbido varía de acuerdo a varios factores, tales como el tipo de hierro, la presencia de factores que estimulan o inhiben la absorción del mineral, así como del grado de reserva corporal.
Desde el punto de vista nutricional, hay dos tipos de hierro:
1. Hierro Hemo: está presente en los alimentos de origen animal, carnes y pescados, siendo por tanto el que en mejor y mayor cantidad se absorbe.
2.- Hierro No Hemo: se encuentra en los alimentos de origen vegetal. |
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Hierro y rendimiento atlético
El hierro es importante para mantener un buen rendimiento físico, ya que no solamente sirve para el transporte de oxígeno, sino que además interviene en el metabolismo energético. Siendo particularmente importante en actividades de tipo aeróbico.
Cuando la hemoglobina esta disminuida la capacidad de transporte de oxígeno se verá mermado, lo que a su vez daría lugar al aparecimiento de fatiga temprana, y letargia durante los entrenamientos; además la disminución de las reservas de hierro afectaría la generación de energía durante el ejercicio.
Vías de pérdida de hierro
l Sangrados intestinales: es muy frecuente el sangrado del aparato digestivo después del ejercicio intenso. No son fácilmente perceptibles).
l Hemólisis intravascular (ruptura de los glóbulos rojos): los más afectados por esta condición son los practicantes de atletismo. Su intensidad depende de la distancia recorrida, y también se observa en deportistas exigentes, como natación, triatlón. La hemólisis ocurre como consecuencia del repetido impacto del pie sobre la superficie.
l Sudoración: la pérdida depende directamente de la cantidad de sudor, por lo que es mayor en ejercicios intensos de larga duración en altas temperaturas. Su gravedad de pérdida depende de las reservas de hierro en el deportista.
l Hemoglobinuria: presencia de sangre en la orina, provocada por el ejercicio. Aparentemente podría ser más común de lo que se cree, es autolimitada y benigna.
l Problemas de absorción: no se ha determinado, pero se ha sugerido que el entrenamiento intenso produce elevaciones en la saturación de la transferrina plasmática, y esto retardaría la liberación de hierro desde las células mucosales del intestino.
l Aporte dietético incorrecto: la pérdida por varias vías en las mujeres suponen una media de 1,4mg/día, de las que unos 0,6 mg/día corresponden a la menstruación. En el caso de los hombres es distinta y un consumo mayor de 2.00 0 kcal/día resulta suficiente para mantener un balance de hierro positivo.
El tratamiento con hierro, no debe hacer olvidar la importancia de diagnosticar y establecer la causa de déficit del mineral, ya que caso contrario esta podría convertirse en crónica, y la suplementación nunca llegará a corregir la deficiencia.
La prevención mediante una dieta variada constituye el primer paso en la profilaxis, además una buena dieta potenciará el efecto del tratamiento farmacológico o suplementario.
Por tanto el objetivo de la dieta será asegurar una ingesta adecuada del mineral, aumentando su disponibilidad para que sea mejor aprovechado por el organismo. |
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