La Regata a Posorja, tradición del remo ecuatoriano

Desde 1940 se realiza esta regata en la que se cubre el tramo comprendido entre Guayaquil y Posorja. Es una traves?a en la que pone a prueba el desempe?o f?sico y la tenacidad de decenas de deportistas

En 1940, un grupo de estudiantes de la Escuela de Medicina del Universidad de Guayaquil, comandados  por el Dr. Germán Abad  Valenzuela realizó la primera  edición  de la Regata Posorja en la que se inscribieron cerca 16  yolas. En aquella época la ciudad de Guayaquil  estaba  volcada  al río  y  la actividad portuaria  se la realizaba en el río Guayas. Por su parte, el balneario de Posorja era el lugar  preferido para pasar  vacaciones, las familias  guayaquileñas. Con esto en mente, el grupo de estudiantes decidió realizar este trayecto en remo a modo de penitencia por el Viernes Santo. Hasta el día de hoy se la realiza en ese mismo día y no ha perdido su tradicional sentir en  Semana Santa.

¿Yolas?
Cuando hablamos de yolas, nos referimos una embarcación de remos para  aguas de mar. Este tipo de embaraciones fueron muy populares en competencias en el Ecuador. En términos generales, se componen de cuatro remeros  más un timonel, cada  remero rema  con solo un remo utilizando sus dos brazos, pero el uso en el ejercicio de sus piernas  es vital, ya que  el 70% de la acción del ejercicio lo hacen las piernas. Cada remero se sienta en un carro o asiento movible con 4 ruedas permitiendo así  más alcance e impulso. Es por ello que la demanda del ejercicio de remar es altísima para una travesía como la de la regata a Posorja. Tanta, que se calcula que cada remero pierde cerca de 10 libras de peso durante este trayecto.
La Regata a Posorja, tradición del remo ecuatoriano
Remando 56 millas náuticas
Y es que se rema en el río Guayas en todo su trayecto, que comprende 20 millas náuticas aproximadamente,  y hasta  llegar casi a su desembocadura. Luego se ingresa  a una zona de  manglares conocido como los Callejones y es ahí donde se contacta  por  primera vez el agua del mar para  luego salir  al mar abierto y atravesar el canal del Morro, teniendo la isla Puná como guía, hasta finalmente  arribar  a la meta que es Posorja.

Todo este recorrido se lo hace  en unas 7 horas, abarcando una distancia total de 56 millas náuticas. La salida se realiza a la 1 o 2 de la mañana (aprovechando la marea a favor aunque también se reman cecra de 2 horas con mareas en contra) y se llega a Posorja escoltados por el amanecer..
 
Entre los tradicionales participantes de la Regata se encuentran una variedad de equipos  de barrio y clubes como la Liga  Deportiva Estudiantil, Emelec, Asociación Deportiva Naval, La Salle, Club Sport Andes, Cocodrilo Remo Club, Ferroviarios, La Playita del Guasmo, etc. Es una regata netamente amateur. Está considerada  la prueba  más antigua  realizada consecutivamente en el Ecuador, esta edición es la # 72. Los premios son  la copa a disputarse, el beso de la reina de la regata y el honor de  haber podido cumplir con llegar a la meta.
La Regata a Posorja, tradición del remo ecuatoriano
Eduardo Dueñas es parte organizadora de esta regata y la ha realizado en variadas ocasiones. Él nos ha explicado los pormenores de un evento de este tipo y nos describe la sensaciónes que te dejan cumplir con una travesía de esta categoría. “Es una de la aventuras y experiencia  más duraderas que  queda  en la memoria de los remeros, una vez terminada la competencia,  la regata  se  ha convertido en uno de los Top Ten de pruebas de aventura, la oscuridad de la noche, el amanecer en aguas del Golfo de Guayaquil, el recibimiento  que hacen las decenas de embarcaciones de todo tipo  que están a la espera  de ver  la primera yola en  aguas abiertas durante la última etapa de competencia,  es todo esto la suma de momentos  inolvidables  que marcan la historia de cada uno de los integrantes de cada una de las yola participantes”.

Un trayecto que incluye
riesgos…

Pero este no es un camino excento de riesgos. En los 71 años que se ha realizado la competencia se han producido casos anecdóticos como equipos que se han perdido en la ruta  a Posorja.  “La noche es  muy oscura y hay una especie de neblina que ayuda a perderse, hay casos como el del año pasado cuándo se hundieron  al salir de Guayaquil  cerca de 5 yolas, y otros  que se han hunido en plena travesía en mar abierto”, señala Dueñas. A esto se suman las condiciones adversas del mar como la presnecia  de aguas picadas. 
La Regata a Posorja, tradición del remo ecuatoriano
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