DIAGNÓSTICO
El médico le preguntará sobre sus síntomas e historial clínico y examinará la parte lesionada para localizar el dolor y la inflamación.
Las pruebas podrían incluir:
Rayos X - las fracturas por tensión son microscópicas y normalmente no son detectables con rayos-X hasta al menos dos semanas después de que comienzan los síntomas.
MRI (Imagen de resonancia magnética) - un examen que usa ondas magnéticas y de radio para mostrar hinchazón e inflamación dentro del hueso.
Tomografía ósea - es un examen que utiliza una sustancia radioactiva de corta duración para mostrar la fractura por stress.
TRATAMIENTO
El tratamiento de las fracturas por estrés en el pie involucra tiempo (generalmente al menos un mes) para permitir que el hueso se consolide. Con la excepción de fracturas en el quinto metatarsiano, por lo general no se necesita un yeso. Generalmente se usa calzado de madera o calzado postoperatorio para permitir que la fractura se consolide. Una fractura por estrés en el quinto metatarsiano puede ser seria porque a menudo se resiste a la curación. Las fracturas tal vez necesiten un yeso, y quizá tengan que usarse muletas durante seis semanas a varios meses. En algunos casos, se puede necesitar una cirugía.
Reposo
El descanso es lo más importante que puede hacer cuando se presenta una fractura por stress. Esto incluye evitar la actividad que causó la fractura y otras actividades que causen dolor.
Uso de muletas o un bastón
Puede necesitar muletas o un bastón para evitar la presión en la pierna, aunque la mayoría de la gente no lo necesita.
Actividad
Hable con su médico acerca de cuándo puede volver a sus actividades y cómo progresar con la cantidad y tipo de actividad.
Es conveniente realizar una evaluación médica que descarte o confirme alteraciones en la marcha o la pisada o en la simetría de las extremidades inferiores que pueden ser la causa de las fracturas por estrés.
Un avance normal se da como sigue: empiece con actividades que no impliquen cargar cosas, tales como nadar o andar en bicicleta. Luego, puede empezar a hacer actividades que involucren peso pero no impacto, como la máquina escaladora. Gradualmente será capaz de añadir actividades de bajo impacto, comenzando con una caminata. Una vez que pueda hacer una caminata rápida sin sentir dolor, podrá iniciar con actividades de más impacto, como un trote ligero. Esta procesión gradual continuará hasta que haya alcanzado el mismo nivel de actividad previo a su lesión. No regrese a sus actividades completas hasta que no haya dejado de sentir molestias en el hueso.
Prevención
Para reducir la probabilidad de obtener una fractura por stress se necesita:
- Usar zapatos apropiados
- Correr en superficies suaves tales como césped, arcilla o ciertos caminos al aire libre.
- Incrementar gradualmente la cantidad e intensidad de una actividad.
- No excederse en ninguna actividad.
- Comer una dieta saludable, que incluya alimentos ricos en calcio y vitamina D.