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SANTIAGO MIÑO
“El Huaria me ha ayudado a descubrir cómo soy”
9 HUAIRAS
Nueve Huairas, ¿Qué te ha impulsado a inscribirte año tras año?
Se sufre pero se goza. Me ha motivado el montón de diversión, el espíritu competitivo. Y es que siempre quieres regresar a probar que no fue suerte lo del año pasado.
¿Qué crees que le ha permitido ser una carrera exitosa en esta primera década?
Si tu mezclas una buena organización -que además ha ido mejorando con los años- con mucha diversión, paisajes maravillosos e historias de superación con los amigos que más quieres, tienes una receta que es infalible y la gente va a regresar año tras año.
¿Hacia dónde debe –según tu opinión- apuntar esta carrera para crecer y ganar más terreno a nivel internacional?
En mi opinión, el Huaira debería ser asunto de interés nacional y recibir apoyo del Gobierno, debería ser expuesto en ferias internacionales de turismo. El Ecuador, siendo un destino de aventura, tiene tanto que ofrecer en ese campo y el Huaira es el evento que puede mostrar todas esas maravillas en su verdadera esencia.
¿De dónde sale tu compromiso con las carreras de aventura?
¿Porqué lo hago?, es una pregunta que siempre me la hacen y cada vez tengo una respuesta diferente. ¿Que si es por la experiencia que voy a vivir? Sí, un poco. ¿Que si es por el aspecto competitivo? También. Otro poco de ego, algo de reconocimiento, es una mezcla de razones. Creo que es esa constante búsqueda de saber de lo que estamos hechos. No se si algún día voy a encontrar la respuesta a esa pregunta, lo que si se con seguridad es que no está en una oficina, dentro de cuatro paredes.
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¿Qué descubres tú en cada carrera?
Tienes que amar lo que haces y sin máscaras. Creo que si no tienes una conexión de alguna clase, si no estás en paz con lo que te rodea, si tratas de luchar contra los elementos en vez de ir con ellos, pues no lo vas a lograr. Lo lindo de este deporte es que nunca terminas de aprender, hay tantas variables, tantos elementos nuevos en cada carrera, que lo único que se sabe con certeza es que vas a aprender algo más.
¿Cómo ves el nivel del equipo ecuatoriano en relación con el resto del mundo?
Nuestro equipo ha tenido una transformación, desde no tener una idea de cómo trazar una ruta o de que clase de ropa utilizar en el frío, hasta poder competir con otros equipos que han estado en el circuito de carreras ya por mucho tiempo. Hemos sido pioneros en el Ecuador, eso por un lado me da orgullo, pero por otro lado nos hizo el aprendizaje más lento de lo que hubiésemos querido.
¿Qué tal fue la experiencia del último Mundial de Aventura?
El mundial en Australia fue épico, la palabra que uso para describir: etapas larguísimas, durísimas, heladas, húmedas, de navegación muy técnica, donde la hora del día a la que atacabas la etapa marcaba mucha diferencia , donde la ruta que escogías era de vital importancia. Yo diría que tuvimos dos partes muy dolorosas, un cruce de rio a nado en aguas muy frías, se te pasaba por la cabeza pedir ayuda y que te vengan a sacar de ese martirio, y otra noche, en donde el sueño era tan crítico que era imposible quedarse sobre la bicicleta. Parar a dormir no era opción por la clase del terreno y las bajas temperaturas. Pero no eres el único que sufre, a todos les pasa, y los que llegan superan y dejan atrás esa etapa y ese dolor es ya solo un recuerdo. Este mundial fue mas una expedición que una carrera, donde al principio sales duro a competir para luego pasar al modo de supervivencia.
Hay algo que no se pueda entrenar en las carreras de aventura, ¿alguna cualidad que o se tiene o no?
El amor y la pasión por la aventura , que después se convierte en coraje, fuerza interior, deseo de llegar sin importar los obstáculos, esto lo tienes o no, no te puedes engañar.
Para ser atleta de aventura, ¿qué se debe saber?
Un atleta de aventura debe estar preparado para todo. Debes saber salir de una situación difícil, debes saber rescatarte a ti mismo, debes ser capaz de regresar a tu lugar de partida y volver a comenzar, y debes poder hacerlo con fuerza y determinación. Por supuesto esto es mucha cabeza, el físico se te acabó al segundo día de competencia.
Se cumple una década de Huairas y tu lideras la lista de atletas que han crecido en esta carrera y son “Made in Huaira”. ¿Qué lección te deja esta competencia?
El Huaira me ha ayudo a descubrir como soy, a viajar a otros países, a conocer a grandes amigos, a ver cosas espectaculares, también me ha enseñado que el sufrimiento es pasajero, que no importa que tan mala sea la situación siempre hay una salida, me ha ayudado a saber que no soy perfecto ni el mejor, que siempre habrá otro más grande que yo, y finalmente que no importa cuántas veces me quiera retirar siempre terminaré regresando. |
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LORENA MOLINA
“El desafío es vencerte a ti misma”
6 HUAIRAS
“Me animé a correr el primer Huaira porque me dijeron que se pasaba bonito. (jaja). En realidad, la decisión nació a partir de mi primera carrera en el Parque Metropolitano, Latitud Cero. Me encantó la bici de montaña. Sin embargo, lo que me motivó a regresar año tras año definitivamente fue el contacto con la naturaleza, la camaradería entre amigos, recorrer los hermosos parajes de mi país y pasar por lugares que nunca te hubieras imaginado conocer. Lo lindo del Huaira es que te plantea un desafío, que siempre va a ser vencerte a ti misma, estar al limite físico y mental y aún así seguir y seguir.
Todas las ediciones que he corrido han sido especiales y he vivido lindos momentos. El primer Huaira fue increíble porque no sabía a lo que iba, no teníamos idea de las tremendas distancias y subidotas que nos tocaba hacer. La ruta de los Culuncos fue espectacular, nos permitió hacer una conexión con nuestra historia. Igual de inolvidables fueron los cabezazos con las ramas de árboles mientras caminábamos dormidos por la ruta. Después comprendí porque era obligatorio llevar el casco puesto para ese trekking. Y los momentos más duros estuvieron dados por las características propias de la competencia, como el frío intenso que hace que prefieras pedalear a pesar del cansancio para no congelarte. Pero en el Huaira todo siempre se recompensa con el abrazo de equipo al llegar juntos a la meta y el recibimiento de tus amigos abastos pues sin ellos nadie lo habría logrado.
¿Cómo veo a las mujeres en esta carrera? Pues creo que son unas machas...determinantes, valientes, mujeres dispuestas a descubrir que hay mas allá de su zona de confort”.
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FELIPE BORJA
“Lo lindo del Huaira es lo que lo rodea”
6 HUAIRAS
“He corrido seis Huaira Sinchi. El tema de la aventura siempre me ha gustado pues yo me crié en una hacienda y las caminatas, han sido parte de mi toda la vida. Lo que a mi me encanta del Huaira Sinchi es que ya no es una carrera sólo de aventura sino de expedición. Es la única carrera “non stop” única porque te llevan por sitios espectaculares, por montañas y lugares que seguramente no has conocido y quedas fascinado. Es una experiencia lindísima por los que conoces y además el Huaira Sinchi es como la “cerecita del pastel” pues lo lindo de esta carrera es todo lo que está a su alrededor: cuando empiezan los entrenamientos haces unos paseos hermosos, haces unos paseos nocturnos, te subes a un montón de montañas, se te empiezan a ocurrir ideas loquísimas que seguramente no hicieras si no fuera por el pretexto de entrenar por el Huaira Sinchi. Es bastante una carrera de descubrir, pero a mi lo que me encanta de la aventura y de la montaña es que realmente es mucho más que eso, es mucho más espiritual, te hace una persona mucho más sensible con el medio, con el entorno, con la gente, y eso me encanta porque de cierta forma te va encaminando a ser una mejor persona. Me gusta la montaña, me gusta la aventura y es lindo tener una competencia de esto. Es una carrera dura pero es parte de un estilo de vida.
Y un aspecto lindo es aprender a trabajar en equipo. Porque la mejor enseñanza de la aventura es que te enseña a trabajar en equipo. |
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MÓNICA CRESPO
“Es una carrera adictiva”
6 HUAIRAS
Para mi el Huaira es una carrera en la que uno debe vencerse a si mismo. Todos en algún momento nos sentimos mal, todos se cansan y tienes que estar consciente de que así es el Huaira, a ratos vas bien y en momentos te sientes pésimo. Juras que solo a ti te pasa pero todos sienten lo mismo. Todos llegamos a un punto en el que queramos retirarnos. Yo voy a esta carrera con todas mis fortalezas y mis debilidades. Se que empiezo y me digo a mi misma, “hoy es el día para vencerme”. Y si es que gano, cruzo la meta y es a lo bestia. Pero –sobre todo- cuando cruzo, me vienen los recuerdos de cuando me sentía súper cansada, me dolían los pies, que tenía hambre, cuando estuve a punto de parar. Por eso, cuando acabo el Huaira siento que me puedo comer el mundo. Es una carrera adictiva. Alguien que no conoce el Huaira puede pensar que es una locura. Pero cuando lo logras –sabiendo que lo lograste y que puedes dar aún más- es una sensación increíble, a mi me encanta. El Huaira me ha ayudado a vencer dolores súper fuertes en mi vida porque te enseña a saber manejar el dolor, te hace sentir que tienes la capacidad de lidiar con lo que sea y de una forma más madura. Sabes que te va a doler, que te vas a sentir mal, pero sabes que lo vas a lograr. Es una enseñanza de vida. A mi, el Huaira me ha dado la confianza de hacer lo que quiero, es mi motivación. ¿Los mejores momentos? No todos los momentos son hermosos pero sí son importantes. Todos te hacen dar cuenta de la fuerza que tiene la mente sobre el cuerpo. Eso sí, una carrera especial fue la del año pasado que corrí con los alumnos de la Universidad San Francisco de Quito, el menor tenía 18 y el mayor 20. Fue chévere porque –pese a que nos perdimos y nos sentíamos mal, teníamos frío y estábamos mojados- trabajamos súper bien en equipo. Hubo mucha fuerza verbal. Pudimos hacer un click, formamos un compromiso. Ganamos nuestra categoría. |
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